Dentro de este, la limpieza, los pequeños cambios, los ajustes, la lubricación,
el control de las temperaturas y la calibración son parte de las tareas que deben acometerse con una periodicidad establecida .
En este primer intento de comunicar a nuestros lectores la manera de mantener sin paradas el parque de sus máquinas, empezaremos por analizar cada una de las diferentes acciones y su mejor manera de realizarlas.
- La limpieza.
Ejecutando una minuciosa limpieza del entorno y de la propia máquina y sus accesorios con un criterio de alerta, podremos encontrar los primeros indicios de fugas , vertidos , residuos de rozamientos, pequeños desgastes, grietas ,o partículas no pertenecientes a la maquina o su producción .
La evidencia de un residuo de aceite procedente de una parte de la maquina , por ejemplo, nos indica la necesidad inmediata de buscar y corregir la causa .
Como estas, otras "manifestaciones " , que no evidencian en primera instancia una avería futura, deben ser documentadas cuidadosamente para un análisis posterior que nos provea de información mas precisa para emprender las correcciones necesarias e incorporarlas en el historial.
Por tanto, las personas que ejecuten las tareas de limpieza , se convierten en unos aliados importantes a la hora de mantener nuestras máquinas en el mejor de los estados posible.
Para empezar a llevar a cabo nuestras tareas de mantenimiento de manera organizada podemos trazar un plan en donde se reflejen con documentos las tareas a iniciar :
-Se deben crear documentos que contengan las instrucciones precisas en este caso de la limpieza pero en general de todas las acciones realizables .
-Se creará una lista de los materiales necesarios diferenciando los recambios de los consumibles
-Se mantendrán accesibles los datos recogidos, preferiblemente en base de datos relacional .
En los próximos artículos continuará........





















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