Las exigencias de precisión requeridas a las máquinas de mecanizado actuales, dentro del orden de las centésima de milímetro, plantean herramientas para el ajuste de ordenes inferiores.
Pero las mediciones necesarias para diagnosticar y medir de una manera dinámica los errores producidos por los ejes en movimiento se deben tomar de forma directa sobre los ejes en condiciones de trabajo real .
Para ello las piezas test, nos proporcionaban la información que permitía medir los errores en los diferentes cuadrantes.

Pero las diferencias de sincronización entre ejes , los deslizamientos o los retrazos por diferencias de velocidad, son dificiles de diagnosticar y aún mas, de medir.
Para estos fines, dentro de las herramientas de diagnóstico, una de las más importantes para el análisis de las interpolaciones , sino la única, está el denominado Ball-bar.
Através de una barra que contiene un sistema de medida óptico sujeta con esferas mediante magnetismo se consigue leer el recorrido de una interpolación de dos ejes.
Sus resultados, son una imagen real del movimiento , permitiendo "ver " las trayectorias y medirlas e interpretar los resultados muy claramente .
Aplicando las correcciones obtenidas tras el análisis, se consiguen resultados rápidamente .